Remedios Naturales

Nutrir y limpiar tus células, ¿se refleja en tu piel el exceso de toxinas?

lechugas mercado

Los hábitos de vida están relacionados con la salud hepática, y la alimentación influye especialmente.

Vivir mejor para vivir mas. El progreso económico de los ciudadanos, y los avances médicos han permitido un aumento gradual en la mortalidad. En el siglo pasado, las infecciones y enfermedades causan la mayor parte de las muertes. Además de la incidencia este año del Covid-19.

Actualmente las personas mueren por enfermedades crónicas, degenerativas y discapacitantes, muchas de ellas vinculadas a una alimentación inadecuada y a estilos de vida nada saludables.

Tratamientos con «resultados inmediatos». En esta era, en la que nos han hablado de grandes esperanzas, muchas veces proclamadas por la ciencia, que parecen abrirnos una alta variedad para alargar y mejorar la calidad de vida.

Fármacos sintéticos, operaciones de estética, tratamientos milagrosos, cremas anti-aging se ofrecen para hacernos creer que podemos luchar contra el envejecimiento y mantener la salud. Sin embargo, poco se hace para formar a la población, ya desde la infancia, sobre cómo cuidar el organismo, qué hacer para reducir el impacto de las sustancias tóxicas a las que estamos expuestos a diario, y las carencias o desequilibrios nutricionales.

La genética es solo el punto de partida, pero no lo es todo.

Autocuidado y herencia. Podemos comparar el organismo con la casa en la que vivimos. Algunos tienen suerte de heredar una mansión o una gran casa que perdurará en el tiempo sin ningún deterioro. Y otros, la mayoría, sufrirán desperfectos, se quejarán cuando aparezcan fisuras y tengan que hacer algunas reparaciones. Finalmente, unos pocos tendrán que cargar con una casa de estructura débil que requerida más atención.

De manera similar, cada uno de nosotros hereda su genes. Nuestra salud dependerá de ese «capital de salud» y del cuidado que tengamos en mejorarlo o mantenerlo.

Depuración y nutrición. Una clave de la salud consiste en satisfacer sabiamente las necesidades de desintoxicación del organismo y las nutritivas.

Detoxificación hepática. El hígado funciona como el filtro del motor de un coche, en el que secreta bilis, filtra la sangre y limpia las bacterias, toxinas, complejos antígeno-anticuerpo, metales pasados y otras moléculas tóxicas.

Su misión es neutralizar las toxinas, y transformarlas en sustancias excretables por los riñones o bien convertirlas en moléculas aptas para ser metalizadas.

Necesitamos antioxidantes. Un efecto secundario de esta actividad es la producción de radicales libres; es de vital importancia que el organismo disponga de antioxidantes.

Enzimas y cofactores. Una buena dieta debe aportar las moléculas que el hígado necesita. Un déficit de estas sustancias dificulta el proceso de detoxificación y lleva a disfunciones y enfermedades. ¿Qué nutrientes necesitamos para una correcta detoxificación hepática?

Vitaminas C, E, y del grupo b, oligoelementos manganeso, magnesio, zinc, cobre, selenio.

Solo vamos a tener un cuerpo en nuestra vida, vamos a cuidarlo como se merece.

¿Cómo podemos protegerlo?

Cuando el hígado deja de funcionar bien se debe a malos hábitos de alimentación y estilo de vida mantenidos. Y es que todo lo que comes y bebes durante muchos años puede provocar que el hígado se «intoxique» y falle.

Evita los alimentos que lo dañan. Las grasas saturadas (en la bollería industrial, fritos, embutidos, platos pre cocinados) dañan la función hepática. El azúcar en exceso también te perjudica el hígado.

Nútrelo como se merece. Para cuidar el hígado te recomiendo que tomes cereales integrales, y legumbres. También son muy recomendadas las verduras de hojas verde (espinacas, acelgas, col, escarola, lechugas, brócoli) y las de tallo (cardo, apio, rábanos, puerros). La alcachofa especialmente es beneficiosa por todas sus propiedades. La fibra soluble, sobre todo ayuda a estimular el aumento de bilis.

Bebe el agua que requiere tu hígado. Para que tu hígado no se colapse lo ideal es que bebas de seis a ocho vasos de agua al día (aproximadamente unos dos litros), para mantenerlo bien hidratado y permitir así su regeneración celular, anudándole a filtrar las sustancias nocivas que entran en el cuerpo.

Todavía mejor si además lo alternas con bebidas como el té verde, que contribuye a la eliminación de grasas y el zumo de limón.

El sedentarismo y la obesidad son factores que predisponen a sufrir hígado graso. es muy frecuente que las personas que no llevan un estilo de vida activo, y saludable, sean mas propensas a padecer un hígado graso, también enfermedades como colesterol, la hipertensión arterial.

Evita las comidas copiosas. Es otro punto clave para tener una buena digestión. Comer demasiado implica llenar el estómago, lo que retrasa el vaciamiento y aumenta el riesgo de digestiones pesadas y acidez. Tampoco favorecen comidas muy condimentadas.

Moviliza tus intestinos evitar el estreñimiento también es esencial para el proceso depurativo. Pero no tendrás ningún problema si combinas tus platos y menús con los alimentos ya mencionados.

Aliados depurativos. Alga chlorella. Su elevada proporción de clorofila hace que actué como eficaz limpiador de toxinas y metales pesados. Dosis de 2 a 3 gr al día, con abundante agua fuera de las comidas. Hongos medicinales , las setas orientales como el reishi, el shiitale, el maitake , el champiñón de sol inhiben el crecimiento de patógenos, ayudan a eliminar metales pesados, refuerzan las mucosas y tienen propiedades anti tumorales. Dosis de 800 a 1.000 mg diarios.

Cuida también tu equilibrio emocional

  • El estado de ánimo influye sobre el funcionamiento del hígado y el intestino, La confianza y las relaciones afectivas enriquecedoras son una gran ayuda.
  • Mantén una actitud positiva ante la vida. La rutina, las expectativas laborales frustradas, los conflictos familiares pueden minar la salud. Busca siempre el lado positivo de las situaciones.
  • Crea un ambiente agradable a tu alrededor. Vivir en un hogar armonioso ayuda a mantener el equilibrio del organismo entero, practica el Cleanfulnes.
  • Dedica cada día un tiempo hacer aquello que te gusta o simplemente a descansar, a respirar profundamente y a escuchar a tu propio cuerpo.
  • Realiza actividades periódicamente que te permitan estar en contacto con la naturaleza, disfruta de 15 minutos al día del sol, siéntate en un parque a disfrutar de tu tiempo, si puedes pasea por el campo, o ve al mar. El contacto con la tierra, el sol, el agua te ayudarán a liberar tensiones y te aportarán vitalidad.

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